~ANNA~ Le sirvo su cuenco de comida a Blackie —Sí, así le hemos puesto a la bola de pelos— y cuando lo veo comer regreso a la habitación con Alexander. Me quedo observándolo apoyada en el marco de la puerta. Está recostado a un lado de la cama, sin camisa y usa lentes para leer, pues revisa unos documentos de la empresa. Dios. Se me agua la boca solo de verlo. ¡Es tan sexi! Como un dios del sexo, que te seduce y te provoca los pensamientos más lujuriosos y pecaminosos. No puedo creer que apenas hace unas horas mi vida estaba hecha un caos, un tormento y veía todo gris. Y ahora, con solo su presencia, este hombre me ha cambiado todo el panorama. Alza la vista, me mira y me sonríe. Y ahí me doy cuenta que nada más importa. Estamos juntos, nada puede salir mal y la vida es mucho mejor. —Ven aquí —me pide, palmando sobre el colchón, a un lado suyo. Sonrío y avanzo a paso lento. Me quedo parada, observándolo, a la orilla de la cama. —¿Qué sucede? —me pregunta confundido. —Venga
Last Updated : 2026-09-11 Read more