El momento se estira entre nosotros, cargado de cinco años de dolor compartido, de anhelo reprimido, de un vínculo que finalmente empieza a sanar de verdad en lugar de fingir que puede permanecer roto para siempre. Killian levanta la mano, sus dedos rozando apenas mi mejilla con una delicadeza que contradice la intensidad de todo lo que acabamos de compartir. El vínculo entre nosotros vibra con una fuerza que ya no intento ignorar ni contener, un zumbido cálido que recorre cada fibra de mi ser, reconociendo finalmente lo que llevo cinco años negándome a admitir completamente. —Selene —susurra, su voz apenas audible sobre el sonido del viento entre los árboles—, ¿puedo? La pregunta, tan simple y tan cargada de respeto por mi decisión, termina de disolver cualquier resistencia que me quedaba. —Sí. Sus labios encuentran los míos con una suavidad que no esperaba después de la intensidad de la conversación que acabamos de compartir, un beso que empieza despacio, casi tentativo, como
Última actualización : 2026-08-18 Leer más