Despierto antes del amanecer, con Selene todavía dormida entre mis brazos, su respiración pausada y tranquila contra mi pecho, y por un momento, permito que la simple felicidad del momento me envuelva por completo, sin ninguna sombra de la amenaza que se aproxima. Pero ese momento de paz dura poco. Un frío antinatural se filtra a través de la ventana entreabierta, un escalofrío que reconozco de inmediato como la presencia de Ophelia, aunque esta vez no la siento cerca físicamente, sino a través del vínculo mismo, como si su conciencia rozara los bordes de la conexión completamente restaurada entre Selene y yo. Selene se remueve, despertando también, su cuerpo tensándose contra el mío al sentir la misma presencia extraña. —La sintió —dice, su voz todavía cargada del sueño, pero ya alerta, cualquier resto de somnolencia desapareciendo de golpe—. Ophelia sintió lo que pasó anoche. —Lo sé. —Me incorporo, sintiendo la urgencia del momento reemplazar la calidez tranquila de hace apena
Última actualización : 2026-08-25 Leer más