—No... ¡No puede ser! —exclamó Volkan—. ¡No puede estar pasando de nuevo, que esté en peligro de muerte otra vez! De repente, una furia titánica comenzó a devorarlo y su garganta empezó a engrosarse. Las venas de su frente, su cuello, su mandíbula y su pecho se le marcaron al límite, hinchadas y palpitando a un ritmo frenético mientras su sangre hervía con una temperatura letal.Entonces, giró sobre sus talones y avanzó nuevamente hacia Alchester, tomándolo del cuello de la ropa.—¡Pedazo de mier-da! —bramó Volkan, zarandeándolo—. ¡La marca que le hiciste es un veneno para Galilea!—¡Argh! —soltó Alchester, temblando de pies a cabeza y sudando frío por el dolor insoportable de su hombro destrozado—. ¿Y ahora de qué estás hablando, imbécil?—Como la loba de Galilea no acepta tu marca, su cuerpo la está rechazando. ¡La está matando! —le rugió Volkan en la cara, con una rabia asesina emanando de cada uno de sus poros—. Eres lobo muerto, Alchester.Por un segundo, la incredulidad cruzó e
Last Updated : 2026-10-14 Read more