Jonathan siempre había sido un lobo acostumbrado a obedecer sin cuestionamientos. Ante cualquier orden de Volkan, su respuesta habitual era automática, porque jamás había necesitado que su Alfa repitiera una instrucción para ponerse en marcha.Por eso, aquella vez, su silencio resultó extraño incluso para Volkan. Después de recibir la orden de viajar hasta Caerleon para investigar el paradero del padre de Galilea, Jonathan no había pronunciado su acostumbrado «Como ordene, Alfa» ni había mostrado la diligencia que siempre lo caracterizaba.Volkan esperó a que reaccionara, pero al comprobar que Jonathan continuaba callado, terminó por adelantarse a confirmar sus sospechas.—¿Acaso no estás de acuerdo con viajar?Jonathan pareció volver de golpe a la realidad y negó con la cabeza.—No, no es eso, Alfa.Sin embargo, después de responder, volvió a guardar silencio. Aquello hizo que Volkan entrecerrara los ojos, pues conocía demasiado bien a su Beta como para no percatarse de que había alg
Last Updated : 2026-09-04 Read more