Carlotta retrocedió tambaleándose, llevándose una mano a la mejilla. Durante unos segundos permaneció inmóvil, incapaz de comprender que Davinna acababa de devolverle la bofetada. Jamás había ocurrido algo semejante. Durante años, su hija había soportado sus reproches, sus humillaciones y los constantes favoritismos hacia Donatella sin atreverse a levantarle la voz de aquella manera. Pero ahora la tenía delante, embarazada, con los ojos llenos de lágrimas y una expresión de furia que no reconocía. —¡¿Cómo te atreves?! —gritó Carlotta, recuperándose de la sorpresa—. ¡Soy tu madre, maldita desagradecida! ¡Te voy a enseñar a respetarme! Volvió a levantar la mano, decidida a golpearla nuevamente, pero esta vez no consiguió hacerlo. Unos dedos fuertes se cerraron alrededor de su muñeca antes de que pudiera descargar la bofetada. Elio había entrado en la pastelería al escuchar los gritos y, al encontrar a Carlotta con la mano levantada frente a Davinna, reaccionó inmediatamente. Le apartó
Última actualización : 2026-10-13 Leer más