Caminó por el pasillo y abrió la puerta de la habitación de Davinna sin molestarse en tocar. La casa era suya y jamás se le cruzó por la cabeza pedir permiso para entrar a un cuarto de su propia propiedad.La luz de la luna entraba por el ventanal, iluminando la figura de Davinna profundamente dormida de lado, con el cabello despeinado sobre la cara y el pijama fino marcando sus curvas. A su lado, Sicario dormía plácidamente hecho una bola.Matthias se acercó a la cama y permaneció varios segundos de pie, observándolos. Le resultaba sumamente curioso ver cómo el monito, que solía morder y atacar a cualquier desconocido que intentara tocarlo, se había apegado a ella en cuestión de días. Extendió la mano para tomar al capuchino del lomo y llevarlo a su cuarto, pero en cuanto rozó al animal, Sicario abrió los ojos, emitió un chillido de protesta y se agarró con fuerza de la camiseta de Davinna, dándole la espalda a su dueño.Matthias alzó una ceja, soltando un resoplido de fastidio.—Trai
Última actualización : 2026-08-17 Leer más