El auto negro se detuvo despacio junto a la banqueta, justo a unos pasos de la entrada de la pastelería. Davinna bajó de inmediato, respirando el aire fresco de la calle y sintiendo una oleada de alivio al reencontrarse con su rutina. Detrás de ella, Elio Caruso cerró la puerta del vehículo ajustando las solapas de su chaqueta. Elio era un hombre alto, bastante serio, que vestía un traje oscuro sin una sola arruga y se movía con una discreción impecable. Siguió a Davinna hacia el interior del local y, sin decir palabra, caminó hacia una mesa pequeña ubicada junto al ventanal. Se acomodó de tal forma que podía vigilar la puerta y el mostrador con total claridad, manteniendo una distancia respetuosa para no estorbar el flujo de trabajo.Chiara, que estaba limpiando la barra de cristal con un trapo húmedo, se quedó inmóvil al ver entrar a su amiga acompañada por semejante hombre. Se le abrió la boca del asombro y el trapo se le resbaló de los dedos mientras seguía los pasos del escolta c
Última atualização : 2026-08-11 Ler mais