Alexa obedeció, dejando que el médico hiciera su trabajo. Sintió el efecto inmediato de la anestesia y fue llevada al quirófano, aún tomada de la mano de Henry.Los médicos trabajaban rápidamente, y pronto hicieron la primera incisión. Alexa dejó caer un par de lágrimas, no de dolor, pues ya no lo sentía, sino de emoción. Finalmente, su pequeño iba a nacer, y estaría allí para sostenerlo entre sus brazos y amarlo junto a su esposo, sus dos grandes amores.—Aquí estás, ven acá, pequeñín —dijo uno de los médicos, tomando al pequeño Liam en sus manos, y el bebé rompió en llanto.—Señor Carrington, nos hace el honor —dijo una enfermera, pasándole las tijeras a Henry para que cortara el cordón umbilical.Alexa al fin soltó la mano de Henry, y el castaño tomó las tijeras, haciendo lo que el doctor le ordenó. Liam estaba allí, frente a ellos, después de casi nueve meses. El bebé aún lloraba a todo pulmón. Henry miró a Alexa y le sonrió con lágrimas en sus ojos. —Sin duda tiene tus pulmones,
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-11 Mehr lesen