YUSUF DELACROIXMilán abandonó mi habitación en silencio, dejándome con un sabor amargo.¿Besarla había sido un error?Estaba tentado a cerrar la puerta por primera vez desde que ella llegó, hasta que apareció con un cuenco con agua tibia y una toalla blanca. Se sentó a mi lado y sin decir ni una sola palabra comenzó a limpiar la sangre seca de mi cuello, con la suficiente gentileza para que yo no sintiera dolor.No pude apartar mi mirada de ella en ningún momento. Aunque no me hablaba, tenerla enfrente era un enorme consuelo. Cuando terminó se levantó en silencio y no pude dejar que se fuera.La sujeté de la muñeca mientras lidiaba con un vacío en el estómago, el mismo que se siente cuando vas en una montaña rusa.—Quédate… —supliqué, sintiéndome patético. Yo, la sombra y mano derecha de Ankou, yo el inquisidor de los Dumort, suplicándole a esa hermosa gitana que no me abandonara esa noche—. Solo duerme conmigo… prometo no tocarte, con saber que estás a mi lado es suficiente.Una lág
Última actualización : 2026-09-24 Leer más