Valentina miraba fijamente a Natalia. Ambas estaban sentadas en la parte trasera del vehículo, pero todavía no le había indicado al chofer adónde quería ir. Su nueva guardaespaldas parecía bastante cómoda con la situación y, a juzgar por su sonrisa, tenía otros planes además de cumplir con su trabajo.—Señora Hart, me esforzaré mucho en mi trabajo —aseguró Natalia con una gran sonrisa.—Dime Valentina… —respondió ella, devolviéndole la sonrisa.—Okey, Valentina. Entonces, seamos amigas, ¿te parece? —preguntó Natalia sin borrar la sonrisa de su rostro.—¿Amigas? —repitió Valentina, desconcertada.No era que tuviera algo en contra de hacer nuevas amistades, pero después de lo que había pasado con Miranda, la idea de confiar en otra persona no le parecía tan sencilla. Su mejor amiga de tantos años había resultado ser una perra que se revolcaba con su novio, el mismo al que ella había jurado amar antes de terminar casada con Alexander. Y pensar que durante tanto tiempo había confiado cieg
Última atualização : 2026-10-14 Ler mais