La música se desvaneció lentamente, y las luces de la sala comenzaron a parpadear, anunciando que el momento más esperado de la noche estaba por llegar. Los jueces regresaron a sus asientos, con sus libretas en mano y expresiones que no revelaban nada. El murmullo de la gente se apagó gradualmente, y todos los ojos se fijaron en el escenario.Natasha sintió que el corazón le latía con fuerza. Estaba al lado de Mateo, cerca del escenario, sintiendo que el suelo temblaba bajo sus pies. A su alrededor, los otros diseñadores estaban nerviosos, expectantes. Algunos se mordían las uñas, otros murmuraban oraciones. Pero ella solo podía pensar en su diseño, en el zafiro, en el sueño que había hecho realidad.Mateo estaba a su lado, con su traje impecable y su expresión fría como siempre. Pero había algo diferente en él. Natasha lo notó. Estaba más cerca de lo habitual, y su presencia, aunque silenciosa, era reconfortante.—¿Nerviosa? —preguntó Mateo, sin mirarla, con su voz seca y profesional
Última actualización : 2026-08-25 Leer más