Valerie seguía jugando con Ethan como de costumbre. Llevaban cinco días los dos solos en aquella casa, y hoy por fin Leander volvería. Ethan incluso había preparado una sorpresa por su cuenta: un dibujo de bienvenida que había coloreado con seriedad desde primera hora, con la lengua un poco fuera cada vez que se concentraba en no salirse de las líneas.—¡Ya está listo! —exclamó Ethan, levantando el dibujo bien alto. En él se veían tres figuras de pie, una al lado de la otra: una alta con traje negro, una pequeña con el cabello castaño y desordenado, y otra con el cabello largo y dibujado con esmero. Debajo, en letras grandes e irregulares, decía: BIENVENIDO, PAPÁ.—Está hermosísimo —lo elogió Valerie, acariciándole la cabeza.En cuanto se escuchó el ruido de un automóvil en el jardín delantero, seguido del sonido de la puerta principal abriéndose, Ethan, que había estado jugando en la sala de estar, se puso de pie de un salto, sin soltar el dibujo con fuerza. Valerie, al verlo, lo sig
Última actualización : 2026-08-25 Leer más