POV LeonaApoyo la cabeza en su hombro, cerrando los ojos por momentos, dejando que el ritmo pausado de su respiración ahuyente los últimos vestigios del aroma del aquel lugar que me son asfixiantes. Si antes me gustaba ese olor, ahora lo detesto.Cuando el vehículo se detiene finalmente en la entrada de su casa, el alivio me recorre las venas como una marea cálida. Este lugar, a diferencia de aquel pent-house helado y artificial, sí se siente como un refugio real.Luciano baja primero, rodea el auto y abre mi puerta. Sin darme tiempo a reaccionar, se inclina y me pasa un brazo por la espalda y otro debajo de las rodillas, levantándome en brazos con una soltura y una delicadeza infinitas.—¿Qué crees que estás haciendo? Puedo caminar, Luciano. Algo puedo hacer bien todavía ¿eh? —murmuro con una sonrisa pequeña, la primera en horas, rodeándole el cuello con los brazos.—Lo sé —responde con voz grave, mirándome a los ojos mientras sube los escalones de la entrada—, pero no quiero que de
Última atualização : 2026-09-25 Ler mais