CamilaLas palabras de Damián se quedaron flotando en el baño, pesadas, desnudas, golpeándome con más fuerza que el propio chorro de la regadera.En todo el tiempo que llevaba conociéndolo, jamás lo había escuchado admitir una derrota, y mucho menos asumir la culpa de algo.El siempre era el control, el poder, el hombre que doblaba el mundo a su antojo y buscaba culpables cuando las cosas se salían de su dominio. Escucharlo decir con esa voz rota, ahogada entre la lluvia helada y el alcohol, que todo había sido su puta culpa me dejó completamente desarmada.Le sostuve el rostro entre mis manos empapadas, sintiendo el calor abrasador de su piel en medio del frío. Sus ojos oscuros me miraban con una vulnerabilidad tan pura, tan real, que me oprimió el pecho. No había rastro del hombre implacable que controlaba todo a su alrededor; enfrente de mí solo estaba el hombre que me amaba con la misma intensidad desastrosa con la que nos estábamos destruyendo.—Damián... —murmuré, pasándole los
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-14 Mehr lesen