—¡Lola, no vamos a gastar cien mil pesos en un vestido para ti! ¿Quién te crees que eres? —exclamó Antonella, escandalizada, mientras miraba la etiqueta como si acabara de descubrir una fortuna escondida.Lola permaneció frente al enorme espejo de la boutique, contemplando su reflejo con una sonrisa tranquila.El vestido era impresionante.Una pieza de alta costura, confeccionada con delicadas capas de tela, bordados a mano y pequeños cristales que brillaban cada vez que ella se movía.Había entrado a aquella tienda sabiendo perfectamente lo que quería y, después de probarse varios vestidos, había encontrado aquel.No pensaba dejarlo allí.Lola giró lentamente hacia Antonella y sonrió.—Suegra, si usted considera que no valgo cien mil pesos, ese es asunto suyo.Antonella abrió los ojos con indignación.—¡No pongas palabras en mi boca!—Yo solamente estoy diciendo lo que usted acaba de demostrar.Lola tomó con suavidad la falda del vestido y volvió a mirarse en el espejo.—Yo quiero est
آخر تحديث : 2026-09-03 اقرأ المزيد