CAPÍTULO 44: El regreso inesperadoMIGUELAbrí la puerta principal de la casa con una mezcla de fatiga y expectación, esperando encontrarme con la nada misma: la oscuridad absoluta y la certeza aplastante de que mi esposa seguía refugiada en casa de sus padres. Sin embargo, en cuanto giré la perilla y di el primer paso hacia el recibidor, un aroma cálido y familiar me golpeó de inmediato los sentidos.Provenía de la cocina.Me detuve en seco, parpadeando con incredulidad, con la llave todavía sostenida entre los dedos. El corazón me dio un vuelco repentino, era una buena señal.De pronto, escuché su voz. Clara, calmada y resonando con una naturalidad pasmosa que me descolocó por completo.—La cena ya está servida... Llegas justo a tiempo, Miguel —dijo Valentina, asomándose desde el umbral de la cocina con un delantal puesto y una sonrisa ligera en los labios, como si los últimos días de tensión, llamadas ignoradas jamás hubieran existido.Me quedé petrificado en la entrada, con el mal
Last Updated : 2026-09-21 Read more