— te muevas.La voz de Adrian sonó junto a mí, baja y controlada, pero el brazo con el que me sujetaba estaba lejos de transmitir calma. Sentía sus dedos temblar ligeramente alrededor de mi brazo, y eso me asustó más que la ventana destrozada, porque Adrian Blackwood no era un hombre que temblara.Miré por encima de su hombro hacia la flecha negra clavada en la pared.El asta todavía vibraba por la fuerza del impacto y, debajo de sus plumas, había un pequeño papel atado con una cuerda. Durante varios segundos ninguno de los dos se movió. Finalmente, Adrian me soltó despacio y se acercó a la pared.—Quédate ahí.—No soy una niña.—Lo sé, Evelyn, pero alguien acaba de disparar un arma contra la ventana de tu habitación y, hasta que descubra desde dónde lo hizo, vas a quedarte detrás de mí.Su tono fue tan firme que estuve a punto de discutir, pero antes de que pudiera hacerlo, arrancó la nota de la flecha sin tocar directamente el papel y comenzó a examinarlo.—¿Qué dice?—No lo sé.—Ni
Last Updated : 2026-09-03 Read more