La brisa de la tarde mecía suavemente las copas de los árboles del parque central. Valentina caminaba a paso tranquilo por el sendero pavimentado, disfrutando de la serenidad del entorno. Lucía un vestido sencillo de tono marfil y un abrigo ligero, sin estridencias, proyectando la elegancia natural de quien no necesita demostrar nada a su alrededor.A pocos metros, Ricardo y Elena Ferrer la aguardaban sentados en un banco de madera bajo la sombra de un gran roble. Al verla aproximarse, Elena se puso de pie instintivamente, alisándose la falda con manos temblorosas, mientras Ricardo se levantaba más despacio, apoyándose en su bastón de mano.—Valentina... gracias por acceder a vernos unos minutos —dijo Elena con la voz marcada por la vacilación y los ojos fijos en su hija mayor.Valentina se detuvo a un par de pasos de distancia. Su postura era erguida, su mirada serena y sus rasgos no reflejaban ni odio ni frialdad extrema, sino una distancia infranqueable basada en el respeto propio.
Terakhir Diperbarui : 2026-09-11 Baca selengkapnya