Pasada la medianoche, con los niños ya bañados y cada uno de vuelta junto a los suyos, Matteo compartiendo la habitación principal junto a Hilary y Charly esa noche, incapaz de separarse todavía del calor de su padre, mientras Alessandro dormía acurrucado entre Isabella y Fiorella, quien no había soltado a su gemelo ni un solo segundo desde su regreso, el resto de la familia se dispersó lentamente hacia sus propias habitaciones, arrastrando el peso de una jornada que ninguno olvidaría jamás.—Ve a ducharte —le dijo Hilary a Charly, con la voz ronca de tanto llorar, mientras acomodaba a Matteo bajo las sábanas—. Todavía hueles a pólvora y a humo.—En un momento —respondió él, aunque su mirada seguía fija en el niño, como si temiera que fuera a desaparecer en cuanto le quitara los ojos de encima.—Charly —insistió Hilary, con suavidad, tomándole la mano—. Está a salvo. Está aquí, contigo. Ve a ducharte, yo me quedo con él.Él finalmente cedió, besando la frente al niño antes de encerrar
Última actualización : 2026-09-21 Leer más