A la mañana siguiente, el desayuno transcurrió con un ritmo mucho más liviano que el día anterior. Nick devoraba su plato de huevos como si llevara semanas sin comer, mientras Matteo le narraba, con lujo de detalles, un sueño que había tenido sobre dinosaurios peleando contra soldados.—Bueno, campeones —anunció Nick, limpiándose la boca con la servilleta—, hoy me toca ir a la base a hacerles unas pruebas a los reclutas nuevos. Veamos si alguno sobrevive a mi buen humor matutino; la luz de mis ojos aún no ha llamado con sus reclamos, así que no tengo mucha presión que descargar sobre ellos.—No los hagas desertar en su segundo día, Nick —advirtió Charly, con media sonrisa, sirviéndose más café.—Lo siento, no prometo nada —respondió Nick, encogiéndose de hombros con una sonrisa ladina, antes de levantarse de la mesa y despedirse de todos con un beso en la frente para Matteo y un guiño para Hilary.Una vez que la casa quedó más tranquila, Charly se acercó a Hilary por detrás, rodeándol
Última actualización : 2026-09-16 Leer más