Tardé cuatro horas en escribir la carta.No porque fuera larga.Porque era mía.Ariadne me ayudó con las palabras que no sabía escribir.No con lo que debía decir.Eso lo dejé claro.—Si corriges demasiado, deja de sonar como yo.—Créeme, no tengo ninguna intención de convertirte en un anciano del Consejo.—Gracias.—Era un insulto para ellos, no un cumplido para ti.Sonreí.Nick no estaba.Lo había hecho a propósito.—Te estás conteniendo mucho —le dije a Ariadne.—¿Con qué?—Con preguntar qué escribo.—Mi hermano me amenazó.La miré.—¿Qué?—No literalmente.Creo.Me reí.—¿Qué dijo?—Que esta carta era tuya y que nadie debía empujarte.—Eso también es empujar un poco.Ariadne pensó.—Tienes razón.Sonrió.—Qué insoportable os estáis volviendo los dos.Volví al papel.Había escrito varias versiones.La primera empezaba:Gracias por la carta.La rompí.No necesitaba agradecer aquello.La segunda decía:Siento que Colmillo Plateado esté teniendo problemas.Esa parte sí se quedó.Porqu
Dernière mise à jour : 2026-09-05 Read More