Así que de forma improvista, descarada y totalmente vulgar se podría decir, me puse de rodillas, sólo me importaba ver sus expresiones cuando yo actuaba así.De manera un poco torpe desabroche su cinturon y saqué ese tamaño tan descomunal que tanto me gustaba sentir hasta el fondo de mi anatomía y comence a lamer desde la base hasta su cabeza sin apartar mi mirada de la suya.La respuesta de Demian a mi provocación terminó con la poca distancia que quedaba entre nosotros.Sin miramientos ni protocolos diplomáticos, Demian me alzo de donde estaba arrodillada, su mano grande me atrapó la cintura con una fuerza brutal pero calculada, arrastrándome detrás del tronco inmenso del viejo roble, ocultándonos de la vista de la terraza.—Te advertí en la biblioteca que no tolero interrupciones en mi territorio, Alana —rugió en un susurro barítono, espeso, fiero y gélido que me vibró directo en el vientre.Su mandíbula afilada temblaba de pura contención y fru
Última actualización : 2026-10-02 Leer más