La semana en la facultad de Derecho avanzó bajo una calma tensa que, en secreto, me provocaba una satisfacción difícil de disimular.Después de la conversación que había tenido con Demian Cross en su despacho, el profesor se había refugiado en el silencio. Frente a la junta de inversores de Cross Industries, su máscara aristocrática permanecía intacta; sus informes eran precisos, sus decisiones firmes y su actitud tan controlada como siempre.Sin embargo, cada vez que sus ojos azules se encontraban con los míos en la primera fila del aula, algo cambiaba.No era necesario que dijera una palabra.Su mirada me recordaba que la conversación del viernes no había terminado. Solo había quedado suspendida.Yo, por supuesto, no tenía ninguna intención de facilitarle las cosas.El jueves por la mañana, al abrir la puerta metáli
Última actualización : 2026-09-15 Leer más