El chófer cerró la puerta del auto, Mateo y Sofía finalmente estaban solos, hubo silencio absoluto y sepulcral, Sofía iba tiesa sintiendo en su cuerpo toda la tensión.—Sofía… — Gruñó Mateo luego de un largo rato en silencio y Sofía sintió como se le timbró todo el cuerpo.—Ay, Mateo, discúlpame, de verdad, por favor discúlpame, no me mates, ¿Sí? Sé que debes estar molesto, sé que no debí decirle ignorante a tu abuelo, me pase de la raya, lo sé, pero en mi defensa tu familia es peor de lo que pensé… Sofía comenzó a hablar como metralleta sin siquiera tener el valor de mirar a Mateo a la cara y es que ella ya se lo imaginaba, si daba miedo con su natural expresión fría, no se lo quería ni imaginar furioso. —Es que… Me imaginé que era ese tipo de gente rica que crítica a tus espaldas y te mira feo, pero estos no tienen ni pudor o vergüenza para criticar en la cara y entonces me descontrolé… Tú me dijiste que fuera yo misma y eso también cuenta como parte del trato, ¿Cierto? — S
Última actualización : 2026-08-22 Leer más