Lucía miró su teléfono por cuarta vez y volvió a guardarlo en el bolso.Después lo sacó otra vez, nada.—Ridícula —murmuró para sí misma.Él no llegaba tarde, de hecho, todavía faltaban aproximadamente tres minutos para la hora acordada.Pero desde aquel beso en la feria, Lucía había descubierto algo bastante molesto: ahora se ponía mucho más nerviosa antes de verlo.Durante la primera cita había hablado durante horas, en la segunda también, habían tenido una conexión increíble.Ahora ella llevaba toda la tarde pensando qué demonios le iba a decir cuando lo tuviera enfrente.Un auto conocido se detuvo junto a la acera y Lucía inspiró profundamente.Perfecto, era una cita y ya habían tenido dos, no estaba ocurriendo absolutamente nada extraordinario y ella ya no era una niña, tenía que saber controlarse.La ventana bajó.—Llegas temprano.—Dos minutos. —Lucía se encogió de hombros como si nada.—Y tú ya estabas aquí. —él sonrió.—¿Ahora también te molesta que llegue tempra
Última actualización : 2026-10-12 Leer más