Fruncí el ceño, molesta. ¡Está claro que es responsabilidad de él, al fin y al cabo es mi marido! Además, ya le había pedido un año para posponer tener hijos.—Lo que quiero decir es que...—Ya está, no hables más —me interrumpió de inmediato, sin darme oportunidad de discutir.Álvaro me desató las ataduras de las muñecas y, a continuación, me atrajo hacia él para abrazarme con fuerza.—Tenemos que dormir, Bella. Mañana te llevaré a tu nueva oficina —continuó con tono seco, pero firme.—Pero, Al…—Duerme, Bella. Mañana será un día largo y tienes que empezar a trabajar. En cuanto a los hijos, no te preocupes, no te quedarás embarazada en un futuro próximo —me interrumpió de nuevo, acallando mi intento de protestar.En realidad, aún me quedaban algunas dudas, pero, no sé por qué, sus palabras siempre lograban tranquilizarme. Un sueño profundo empezó a invadirme, haciendo que mis párpados se volvieran cada vez más pesados. El calor y la sensación de seguridad de su abrazo acabaron con lo
Última atualização : 2026-10-12 Ler mais