—Estás muy ocupada… ya has derrotado al presidente —bromeó una voz grave que me resultaba muy familiar.Esbocé una leve sonrisa al oír esa broma. Haciendo caso omiso de los restos de cansancio que me carcomían el cuerpo, me acerqué a propósito, me senté a su lado y apoyé la cabeza en su robusto hombro. Una sensación de seguridad y comodidad invadió al instante todos mis sentidos. La pesada carga que llevaba sobre los hombros pareció desvanecerse de la nada.—Y eso que ya te lo había dicho… no te canses demasiado —susurró con suavidad. Álvaro me rodeó la cabeza con las manos con delicadeza, ayudándome a enderezar el cuerpo para sentarme erguida.Sus cálidos dedos comenzaron a acariciar mis hombros, dándome unos ligeros masajes que me sentaban de maravilla. Una increíble sensación de relajación se extendió de inmediato por todo mi cuerpo.—Pero estoy contenta, Al. Yo… siento que he vuelto a mi mundo —solté sin darme cuenta, dejando escapar unas palabras que no debería haber dicho.Los m
Last Updated : 2026-10-17 Read more