Contemplo la habitación nupcial que Álvaro nos preparó tras la boda.¿Nos? No lo creo, es solo para mí. Claro, quizá ahora esté con su amante. Haciendo lo que deberían hacer un marido y una mujer.¡Ah, qué trágico es mi destino! Mi marido me escaquea en mi propio cuerpo, y también se escaquea en el de Bella.«No pasa nada, Amora. ¡No te entristezcas! De hecho, aquí podrás dormir plácidamente, ¿no? Podrás pensar en cómo vengarte y recuperarlo todo antes de abandonar el cuerpo de Bella. Además, ya prometiste que no volverías a enamorarte de ningún hombre, ¿verdad? Y mucho menos de Álvaro».Asentí con convicción, como si estuviera de acuerdo con lo que sentía en mi interior.Di unos pasos para tumbarme enseguida en la cama, llena de pé
Última actualización : 2026-09-04 Leer más