—¡¿Quién eres?! ¿Por qué has venido a visitar a mi mujer?—Acababa de salir de la unidad de cuidados intensivos de mi cuerpo original cuando, de repente, me sobresaltó el grito de David, que resonó en el pasillo del hospital.Su rostro denotaba una gran desconfianza, mientras que Lidia, que estaba a su lado, me miraba con igual intensidad.—Soy su mejor amiga—, respondí en voz baja, tratando de contener mis emociones para no provocar un alboroto en esta zona estéril.Ambos se miraron entre sí, como si no creyeran ni una sola palabra de las que salían de mi boca.Sí, está claro que no iban a creerme. Porque durante toda mi vida como Amora, nunca le había ocultado ni el más mínimo secreto a David desde que nos casamos. Siempre le contaba todo.Lo mismo ocurría con Lidia, a quien consideraba
Última actualización : 2026-09-13 Leer más