Capítulo 30 —El pulsoPOV Akim—Quiero la revancha.Diana todavía me sujetaba del cuello. Tenía los labios notablemente hinchados, enrojecidos y húmedos por la mordida de nuestros besos; el cabello, un enredo caótico de ondas sobre la madera dura. A su alrededor, las cartas quedaban aplastadas bajo la curvatura de su espalda desnuda y sus muslos aún temblorosos. Me miraba desde abajo, con las mejillas encendidas y los ojos oscurecidos por un apetito que la sobrepasaba, creyendo ingenuamente que aún estábamos jugando.La primera vez sobre la mesa había sido un arrebato de pura necesidad. Torpe, hambrienta, casi salvaje. Llevábamos semanas acumulando una tensión sofocante que, al romperse, no admitió tregua ni delicadeza. Había querido poseerla hasta ahogarme en ella desde el momento en que comenzó a desnudarse frente a mí; desde mucho antes, si era honesto con la memoria. Desde la primera vez que la vi desafiarme con la mirada.Pero la urgencia más ciega ya se había disipado. Ahora el f
Última actualización : 2026-09-11 Leer más