Trabajé con normalidad durante la mañana y, a la hora de comer, fui a un restaurante cercano. Cumpliendo al pie de la letra las órdenes de Dante, Renner prácticamente no se separó de mí. Me acompañaba de un lado a otro y, aunque intentaba actuar con naturalidad, estaba más que claro que había asumido la tarea de vigilarme hasta que Dante regresara.—Sabes que no necesitas estar pegado a mí todo el tiempo, ¿verdad? —comenté cuando volvíamos al juzgado.—Sí que lo necesito.—Renner…—Créeme, estoy siendo completamente sincero.No pude evitar una carcajada.Cuando terminó la jornada de la tarde, me preparé para ir a casa. Quería ver a mi madre y, sobre todo, quitarme aquel peso de la conciencia. Sabía que explicar todo lo que estaba ocurriendo no sería fácil. Tendría que hablarle de Dante, del compromiso que le había ocultado y, ahora, de lo que mi hermano me había hecho durante aquel tiempo. Eran demasiadas verdades para contarlas de una sola vez, pero no podía seguir aplazando aquella
Última actualización : 2026-10-14 Leer más