Elena abrió los ojos.Durante unos segundos no supo dónde estaba.No había oscuridad.Tampoco había luz.Era algo diferente.Un lugar suspendido entre ambos.Frente a ella se extendía un camino cubierto de niebla plateada. A ambos lados había árboles enormes, con troncos negros y hojas blancas que brillaban como pequeñas lunas.Elena dio un paso.El suelo respondió.Una onda de energía recorrió el camino.Entonces escuchó una voz.—Por fin has regresado.Elena se detuvo.Conocía aquella voz.No era Kael.No era Erevan.Era la voz que había escuchado dentro de su propia sangre.La antigua Reina.—¿Dónde estoy? —preguntó Elena.La niebla comenzó a apartarse.Y Elena vio algo que le hizo contener el aliento.Un reino.Un reino gigantesco se levantaba al final del camino.Torres negras atravesaban las nubes. Murallas de piedra roja rodeaban la ciudad y, sobre la torre más alta, ondeaba un estandarte que Elena reconoció inmediatamente.Era el símbolo de la sangre real.El mismo símbolo que
Última actualización : 2026-09-10 Leer más