La puerta del consultorio se abrió a sus espaldas. Claire asomó apenas medio cuerpo, abrazándose el vientre con un brazo. Necesitaba confirmar visualmente que Derric no se había ido.Dereck la vio y su semblante cambió: debajo de la rabia, emergió la urgencia patética de quien intenta recuperar un activo que se le escurre entre los dedos.—Claire, escúchame, ven conmigo —suplicó él, extendiendo una mano—. Podemos arreglar este malentendido. Todo puede volver a la normalidad.Ella retrocedió un paso. Derric, sin apartar los ojos de él, extendió el brazo y la atrajo hacia su flanco, blindándola.—No quiero ir contigo —la voz de Claire fue clara, cortante.—Estás confundida. Él te está lavando el cerebro.—No.La desesperación de Dereck se agrió, convirtiéndose en el veneno de siempre.—Cuando nazca mi hijo, voy a reclamarlo por la vía legal. ¿Entiendes, Claire? Tengo derechos. Y te juro que puedo demostrar ante cualquier puto tribunal que tú no estás en condiciones mentales para criar a
Última actualización : 2026-09-28 Leer más