Entonces, Claire la vio.La bandeja de metal en manos de la enfermera. La jeringa. El líquido transparente.La furia se evaporó en el acto. Solo quedó un terror primitivo, desnudo y paralizante.—No.El médico se acercó al portasueros.—Claire, necesito que...—¡No! —Empezó a retorcerse, sacudiendo la cabeza—. ¡No me duerman!La enfermera avanzó con la aguja. Claire soltó un alarido gutural.—¡NO ME TOQUEN!El médico detuvo su mano en el aire.—Necesitamos estabilizar su ritmo cardíaco.—¡No quiero dormir! —lloraba, con el rostro empapado en sudor y lágrimas—. ¡Por favor, no otra vez!La crudeza de su pánico alteró la atmósfera. Hasta Samantha guardó silencio.Claire jadeaba, buscando aire en una habitación sin oxígeno.—No sé qué me hacen cuando duermo... no lo sé...Dereck palideció un tono.—Claire.Ella no lo registraba. Sus ojos estaban fijos en la aguja.—¡No quiero que me apaguen!La puerta se abrió de golpe, golpeando el tope de la pared.Derric entró.No pidió permiso, no red
Última actualización : 2026-09-18 Leer más