Dereck golpeó el volante con el puño mientras aceleraba detrás de la ambulancia. El tráfico de la avenida principal le parecía una burla intolerable.—¡Muévete, pedazo de imbécil! —rugió, pitando al auto de enfrente.Mientras maniobraba, una idea aberrante, oscura, intentó abrirse paso en su cerebro.La rechazó como un golpe físico.No. Claire era incapaz de... No.Ella era demasiado... ¿qué?El argumento se desplomó. Durante años, Dereck la había encasillado como el elemento más constante de su vida. La mujer que siempre giraba a su alrededor. La que se conformaba con las sombras. La que volvía tras cada rechazo. La que soportaba los golpes y, eventualmente, perdonaba.Claire no se iba. Claire no rompía las reglas. Claire, simplemente, resistía.Por eso jamás había calculado el límite de tensión de la cuerda. Porque en su mente, Claire era inquebrantable.El teléfono conectado al sistema del coche vibró. Aceptó la llamada.—¿Qué carajos pasó, exactamente? —escupió.La voz de Anna, ll
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-17 Mehr lesen