—Buenos días, encanto —dijo Nicolas en cuanto bajé al estacionamiento. Como de costumbre, no me molesté en responder.—Dios, deja de fruncir el ceño, abuelo. Vas a envejecer muy rápido. Te lo digo siempre —bromeó, pero cuando vio que no pensaba seguirle el juego, se rindió.—Tengo que ver a mi médico más tarde. Reserva una cita —dije secamente.—¡Sí, jefe! —respondió de forma burlona.Durante la reunión, no pude concentrarme en absoluto. Estaba furioso. Furioso conmigo mismo por no haber sido lo suficientemente cuidadoso y haber caído en una trampa. No podía creer que casi la hubiera marcado. Maldición, todo lo que dije en el hotel fue basura; no tuve ningún autocontrol, y la única razón por la que no llegué a marcarla por completo fue porque se desmayó, probablemente debido a la cantidad de pastillas que había tomado.—¡Mierda! —dije en voz alta inconscientemente.Todos en la sala de conferencias me miraron sorprendidos.—Por favor, continúe —le dije al hombre que estaba haciendo la
Last Updated : 2026-09-04 Read more