Me desperté con el insoportable canto de Nicolas afuera de mi puerta."¡Arriba ese ánimo, rayo de sol! ¡Tenemos un montón de trabajo que hacer y no lo voy a hacer solo!", gritó afuera de mi puerta mientras seguía golpeando.Me dolía la cabeza terriblemente y apenas había logrado dormir un poco después de una noche de dar vueltas en la cama.Abrí la puerta con pereza para encontrar a Nicolas posando, con una sonrisa ridícula plasmada en su estúpida y molesta cara."Cállate, idiota", refunfuñé, intentando ocultar mi tristeza persistente.Nicolas entró pavoneándose, sin ser invitado. "¡Ay, vamos, Leigh! No te pongas así. Sé que sigues suspirando por Iris, pero...". Lo miré fijamente y se tragó sus palabras."No es por Iris", mentí, y él me lanzó esa mirada de que no me creía. De todos modos, yo tampoco me creía. Suspiré mientras regresaba tambaleándome a mi cama.Nicolas soltó una risita burlona. "Seguro, seguro. Lo que tú digas, jefe. Pero en serio, no deberías estar tan preocupado por
آخر تحديث : 2026-09-13 اقرأ المزيد