CAPÍTULO 12Después de la entrevista, algo cambió.Adrián dejó de tocar mi puerta con dos golpes secos. Ahora entraba sin tocar. O mejor dicho, yo dejaba la puerta abierta.Dejó de decir "esposa" como insulto. Ahora lo decía bajito, cuando creía que yo estaba dormida.Y dejó de dormir en su cuarto.No, no dormíamos juntos. Todavía no. Pero a las dos de la mañana, siempre había una excusa.—Se dañó el aire acondicionado de mi cuarto.—Hay un ruido raro en mi balcón, ¿lo escuchas?—Dejé mi cargador aquí.Anoche la excusa fue: "Tengo insomnio."Eran las 2:14. Yo estaba leyendo en la cama, con su camisa blanca puesta. La que me había puesto para la entrevista y que ya no le devolví.Se sentó al borde de mi cama, en pants, sin camisa.—¿Puedo? — preguntó.—¿Quedarte?—Quedarme un rato. Hasta que me dé sueño.—Si te quedas, no te vas a querer ir — dije, sin pensar.—Esa es la idea.Se acostó a mi lado, por encima de las cobijas, respetando una línea invisible en el medio. Los dos mirando el
Última actualización : 2026-09-03 Leer más