“¡Jajajajaja!”La risa de Lauren resonó por la habitación tenuemente iluminada, alta y afilada, del tipo de risa que hacía que los hombres de pie a su alrededor se movieran inquietos en su sitio.No era la risa de alguien que hubiera perdido por completo la razón, sino algo mucho peor: la risa de alguien que ya no tenía nada que temer.Incluyó ligeramente la cabeza mientras miraba a Henry, los ojos brillando con una calma extraña e inquietante a pesar de la marca roja que florecía en su mejilla.“¿Soy cruel?”, preguntó entre estallidos de risa, la voz ronca pero todavía goteando burla. “Henry, tú eres el que lo vio todo ocurrir, ¿recuerdas?”Otra ola de risa le salió, más fuerte esta vez, los hombros temblando contra las cuerdas que la sujetaban con fuerza a la silla.Los hombres de la habitación se miraron brevemente. Incluso Martins, que había estado de pie rígidamente cerca de la puerta con su habitual compostura profesional, frunció ligeramente el ceño. Algo en la risa de aquella
최신 업데이트 : 2026-09-19 더 보기