Empujé las puertas de caoba. Se estrellaron contra los topes de la pared con un estallido seco, como un disparo, pero pasaron unos segundos angustiosos antes de que el salón se diera cuenta de lo que estaba pasando.Al fondo del gran salón de baile, Chase estaba de pie frente a un podio de acrílico transparente, iluminado por un halo de cálidas luces de escenario. Estaba a media frase, hablando de legado y de una pérdida inimaginable, y su voz resonaba por el sofisticado sistema de sonido.Crucé el umbral. El resplandor cegador de los candelabros bañó la tela gris pizarra de mi saco. Mantuve la postura perfectamente erguida, con las manos apoyadas con suavidad sobre el portabebés sujeto a mi pecho.Durante los primeros nueve metros, el único sonido en aquel espacio enorme y opulento fue el taconeo deliberado de mis zapatos sobre el piso de madera pulida, acompañado por las pisada
Last Updated : 2026-10-29 Read more