Damián permanecía inmóvil al otro lado de la puerta, con una mano apoyada contra la pared y la otra cerrada en un puño. Había escuchado suficiente para saber que Esteban no pensaba marcharse sin intentar recuperar a Alma, pero lo que más le dolía no era la arrogancia de su sobrino, sino la posibilidad de que aquellas palabras consiguieran herirla cuando apenas comenzaba a recuperarse.Tuvo el impulso de abrir la puerta y poner fin a aquella conversación. Sin embargo, se contuvo. Alma le había pedido que los dejara a solas, y aunque respetar su decisión le exigía un esfuerzo casi insoportable, no estaba dispuesto a convertirse en otro hombre que decidiera por ella.Sus manos temblaron ligeramente.Todavía resonaba en su cabeza la confesión que había alcanzado a escuchar: Alma estaba enamorada de él.Respiró profundamente y cerró los ojos por un instante.Dentro de la habitación, Esteban se inclinó hacia Alma, con una expresión que pretendía transmitir arrepentimiento.—Sé que no merezc
Última actualización : 2026-10-25 Leer más