Abigail tocó el hombro de Lucas con delicadeza; percibió la dureza de sus músculos bajo la tela del saco. Le aseguró que solo era una tonta discusión entre hermanos y le dedicó una sonrisa suave para calmar la tensión en el ambiente. —No pasa nada, Lucas, en serio —murmuró ella con voz apacible. Lucas se aclaró la garganta con lentitud, sin apartar la vista de Daniel ni un solo segundo. Con voz extremadamente fría y dominante, marcó su territorio. —Aunque sean hermanos, no olvides que ahora eres mi esposa —le repitió Rinaldi, con una lentitud amenazante—. Y en esta casa tu posición se respeta. Daniel sonrió de lado, con esa arrogancia habitual que lo caracterizaba, mientras se acomodaba los puños de la camisa sin la menor vergüenza. —Me da gusto ver que eres un esposo tan atento con mi hermana, Lucas. Veo que el matrimonio te sienta bien. —Nada de esto es por ti, Daniel —le aclaró Lucas de inmediato, cortando su cinismo de golpe—. No te confundas. Abigail, incómoda por el inte
Última atualização : 2026-10-12 Ler mais