Grité.Mis uñas se clavaron en su espalda. Me llenó hasta el borde, estirándome al máximo, golpeando cada nervio dentro de mí.“Joder…”, siseó. “Estás tan apretada. Tan mojada.”Se retiró lentamente… y luego volvió a entrar de golpe, más fuerte. Otra vez. Otra vez.El escritorio crujía.La piel chocaba.Nuestros cuerpos se estrellaban como fuego y gasolina.Sus manos sujetaban mis caderas en su sitio, sin darme opción más que recibirlo. Sentir cada centímetro de él apoderándose de mí, destrozándome.“¿Sientes eso?”, jadeó. “Ahora es mío. Este coño me pertenece.”“Sí”, grité, las piernas cerradas alrededor de él, las uñas rascándole el pecho. “Todo tuyo, Dominic. Joder, no pares.”Bajó la mano y frotó mi clítoris con el pulgar mientras seguía embistiéndome.Mi cerebro se cortocircuitó.Me deshice a su alrededor, gritando su nombre, convulsionando sobre su polla mientras él me follaba a través del orgasmo.Luego se hundió hasta el fondo y se quedó quieto.Caliente. Pulsante. Gruesos cho
Last Updated : 2026-09-15 Read more