LOGINPOV de EmilyPodía escuchar la voz de Sabrina desde la sala, y eso me puso en modo pánico al instante, sobre todo cuando habló de otra mujer, es decir, yo, cargando a su heredero.¿Cómo diablos se enteró?El corazón me golpeaba contra las costillas tan fuerte que pensé que Sabrina lo iba a escuchar desde donde estaba parada. ¿Cómo diablos se enteró? Nadie fuera de nosotros sabía la verdad. ¿Entonces quién había abierto la boca? Se me heló la piel mientras el miedo se me esparcía por dentro como agua helada.No podía quedarme acostada en la cama. No con ella tan cerca. No con la posibilidad de que entrara y me viera.Me levanté de un salto, pero la cabeza me dio vueltas de lo rápido que me moví. El aire en el cuarto estaba pesado con el olor de Dominic. No era solo su colonia, era él, su piel, su tacto. El olor se pegaba a las sábanas, a mi cuerpo, a todo. Me ardían las mejillas mientras mis ojos recorrían el cuarto.Las pruebas estaban por todas partes. El cuarto gritaba a leguas "aca
¿Qué diablos está haciendo aquí?¿Y por qué diablos la seguridad de la entrada la dejó entrar a la finca sin mi permiso?Todas esas preguntas me llenaban la cabeza mientras veía a Sabrina caminar hacia mi casa como si ella fuera la dueña de este lugar. Entró con la cabeza en alto, sus tacones resonando contra el piso de mármol, esa sonrisa engreída pegada en su cara. Mientras tanto, lo único en lo que podía pensar era en Emily, acostada desnuda en mi cuarto de huéspedes, su cuerpo envuelto en esas sábanas blancas delgadas, durmiendo tranquila después de lo que acababa de pasar entre nosotros.Se me tensó la mandíbula. Necesitaba sacar a Sabrina de aquí antes de que empezara a curiosear por mi casa y meter su nariz donde no debía."¿Qué diablos haces en mi casa, Sabrina?" le solté, la voz más filosa de lo que pretendía, pero no me importó.Inclinó la cabeza, los ojos brillando como si estuviera disfrutando el espectáculo. "Bueno, ¿no puedo venir a visitar a mi querido prometido, eh?" S
POV de DominicEmily completamente desnuda, masturbándose y gimiendo mi nombre no era algo que esperaba cuando entré por esa puerta.“Dominic.” Gimió.¡Joder! Todo el autocontrol que tenía se fue por la ventana. Y lo único en lo que podía pensar era en mi polla dentro de esa fuente chorreante suya.Caminé hacia ella. Lento. Medido. Cada paso pesado de intención. Sus ojos abiertos me siguieron todo el camino, el pánico y la excitación enredándose hasta que temblaba.“Te estabas tocando,” dije, la voz baja, áspera. No era una pregunta. Era un hecho.Ella tragó saliva con fuerza, aferrándose a la sábana contra el pecho como si pudiera ocultar su vergüenza. “Yo… yo…”“Ni se te ocurra mentir,” la interrumpí. Me detuve al borde de la cama, imponiéndome sobre ella. Mi mirada bajó a sus muslos brillantes, la tela empapada de sus bragas torcida a un lado. “Escuché mi nombre. Más de una vez.”Sus labios se entreabrieron pero no salió ningún sonido. Me incliné, mi cara cerca de la suya, mi boca
POV de EmilyEstaba teniendo un buen día, simplemente relajándome, disfrutando de mis días libres del trabajo y del hecho de que Dominic no estaba por aquí. Dios sabe que necesito un descanso de respirar el mismo aire que ese hombre.Me siento como una bomba de tiempo a su lado, con las hormonas descontroladas. Solo un toque suyo o un encuentro sexual más con él y literalmente explotaría.Cuando ese hombre está cerca de mí, lo único que puedo pensar es: por favor, fóllame. Así de caliente estoy.Juro que me estoy volviendo loca.Necesito dos cosas. Primero, un orgasmo de puta madre porque, Dios, estoy tan excitada. No he tenido sexo desde Dominic, necesito algún tipo de liberación.Y segundo, necesito respirar aire fresco fuera de esta casa. Llevo días encerrada aquí. Necesito salir y hacer alguna actividad. Tal vez ir a un café y pasar el rato con Sophie o incluso sola.Pero supongo que estoy atrapada aquí por ahora, viendo mi programa favorito de Tyler Perry, *Zatima*. Me encanta es
*POV de Nate*Me bajé del auto para entrar al edificio de apartamentos frente a mí. Subí las escaleras directo hacia una puerta al final del edificio."Fred, abre. Soy Nate."Abrió la puerta, mirándome raro."¿Por qué esa cara?" pregunté, caminando hacia su sofá y tirándome sobre él."¿Qué haces aquí, Nate?""¿Cómo que qué hago? Vine a verte, amigo.""Okay, perdón. Déjame reformular la pregunta. ¿Qué quieres esta vez?""No seas tan tenso con tu viejo amigo querido. Y además, ya sabes lo que quiero, Fred."Me levanté, caminando hacia él antes de ponerle las manos sobre los hombros."Sabes que necesito tus increíbles habilidades de hackeo. Necesito averiguar sobre alguien que parece haberse desaparecido del mapa. Necesito saber dónde diablos se están escondiendo.""Si es sobre Emily otra vez, no te voy a ayudar."Se quitó mis manos de los hombros y fue hacia su refrigerador a servirse una bebida, sin molestarse en ofrecerme una."¿Quién dijo algo de Emily?" pregunté, haciéndome el tonto
*POV de Emily:*Ni siquiera esperé a que terminara de comer antes de salir en tromba del comedor. Mis pies se movían antes de que mi cerebro los alcanzara. Estaba furiosa. Del tipo de furia que te calienta el pecho, te aprieta la garganta y te hace la cabeza dar vueltas con mil y un "qué tal si".Este hombre de verdad pensaba que gritarme y ponerse todo papito conmigo solo para que comiera era la solución a todos nuestros problemas. Como si masticarme unas cucharadas de arroz riquísimo fuera a borrar mágicamente a Sabrina de la existencia. Como si esta comida increíble que llevaba tanto tiempo antojando fuera a resolver el hecho de que su prometida psicópata había estado aquí hoy.Me arrastré por el pasillo, el piso de mármol tan brillante que podría haber visto mi reflejo si hubiera mirado hacia abajo, pero no lo hice. No quería ver mi cara ahora mismo. Sabía que mi expresión estaba torcida de rabia, miedo, y tal vez un toque de pánico que jamás admitiría en voz alta.Su casa era dem







