Estaba a mitad de mi café matutino cuando sonó el timbre. Abrí la puerta sin mirar, esperando otra nota pasivo-agresiva o un envío.En cambio, allí estaba una mujer muy elegante y muy guapa, de unos veintitantos años, con una bandeja de bollería y dos cafés en las manos.«¡Hola!», dijo con alegría. «Tú debes de ser Amy. Soy Sophia, la hermana de Charles. ¡Me lo ha contado todo sobre ti!». Parpadeé. «¿Él… qué?». Pasó junto a mí y entró en mi piso como si fuéramos viejas amigas. «Me dijo que eres la vecina fogosa que le mantiene en vilo. Tenía que conocer a la mujer que por fin le ha calado hondo. ¡Toma, te he traído el desayuno!». Me quedé allí plantada como una idiota mientras ella colocaba todo en la isla de mi cocina y empezaba a sacar cruasanes, magdalenas y fruta.«Eh… Sophia, ¿verdad?», dije lentamente. «Creo que ha habido un malentendido». Hizo un gesto con la mano. «Oh, por favor, llámame Sophie. Charles no para de hablar de ti. “Sophie, me amenazó con un consolador”. “S
Last Updated : 2026-10-28 Read more