Poco después, Valerie permanecía sentada en su lugar, inquieta, observando a Mateo y a Javier, que ya estaban en medio del campo listos para la competencia.No era sin razón que Valerie se sentía preocupada, pensando en lo imprudente que era el hombre que estaba junto a su hijo. Estaba segura de que Javier haría algo absurdo al enseñarle a Mateo a controlar él mismo al caballo, cuando hasta ese momento el niño nunca antes había montado a caballo.Casualidad o no, a Marcos tampoco le gustaban los caballos.—Sube —le ordenó Javier a Mateo.—Papá, el caballo es demasiado grande y tengo miedo de lastimarlo… o de que él me lastime cuando me suba.—¿Qué tienes que temer? ¿Acaso no confías en mí? Estoy aquí contigo —Javier lo miró con una sonrisa tranquilizadora.Mateo no respondió. En su lugar, se quedó mirando al enorme animal a su lado. —¿Cómo se sube? —murmuró.—Primera lección: siempre sube por el lado izquierdo del caballo, porque la fuerza de empuje viene de la pata derecha.Javier ay
Última atualização : 2026-10-19 Ler mais