La mañana siguiente al divorcio amaneció extrañamente tranquila.Lucía despertó antes de que sonara la alarma y permaneció unos minutos mirando el techo, tratando de entender aquella sensación de ligereza que tenía en el pecho. Entonces recordó lo ocurrido el día anterior: ya no era la esposa de Mateo.La idea no le produjo tristeza ni alegría. Simplemente era una realidad que, después de tantos meses de incertidumbre, le permitía respirar de una manera diferente.Se levantó, abrió las cortinas y dejó que la luz de la mañana llenara el pequeño apartamento que había alquilado después de marcharse del penthouse.No era enorme ni tenía muebles costosos, mucho menos una vista espectacular de la ciudad. Sin embargo, todo lo que había allí estaba porque ella lo había elegido. Cada cuadro ocupaba el lugar que había decidido darle y los libros de diseño que descansaban sobre la repisa le recordaban que seguía teniendo sueños propios.Lucía tomó una taza de café y se sentó frente a la mesa don
Last Updated : 2026-09-30 Read more