El regreso de Theron a la cueva, horas después de su abrupta huida, había sido tan silencioso como su partida. No había ofrecido explicaciones. No había mirado a Isadora a los ojos. Simplemente había entrado, había dejado un conejo recién cazado sobre la piedra plana, había revisado su vendaje con una distancia clínica y brutal, y se había sentado en su tronco a afilar sus armas. Isadora, agotada emocionalmente y con el corazón aún acelerado por el eco del Vínculo del Espejo, no se atrevió a preguntar. Se envolvió en las pieles y fingió dormir, aunque sus ojos se mantuvieron abiertos en la oscuridad, mirando la espalda tensa e impenetrable del alfa.A la mañana siguiente, la rutina de silencio continuó. Pero esta vez, Theron rompió el mutismo con una orden seca.—Vamos a salir.Isadora parpadeó, sorprendida, mientras se ajustaba las botas de cuero que él le había dejado junto a las pieles. —¿Salir? —preguntó ella, mirando hacia la entrada de la cueva, donde la niebla gris de las Tie
Terakhir Diperbarui : 2026-09-24 Baca selengkapnya