Recogí a Emma y a Nicolás todavía con los ojos hinchados. Por suerte, ninguno de los dos pareció notarlo, demasiado ocupados contándome sobre un dibujo que habían hecho juntos.Estaba a punto de subir al autobús cuando sonó mi teléfono: era un número de la fundación.—Valeria, lo siento mucho, sé que ya saliste —dijo la voz de un compañero—, pero acaba de surgir una emergencia con uno de los casos, necesitamos que alguien revise unos documentos antes de mañana.No tenía con quién dejar a los niños a esa hora, así que terminé llevándolos conmigo.Cuando llegamos, Lucía ya estaba allí, y para mi sorpresa, no estaba sola.—Perdón por la hora —dijo, algo agitada—. Estaba cenando con mi hermano cuando me llamaron, así que le pedí que me trajera.El hombre que la acompañaba tenía una sonrisa fácil y un aire relajado que contrastaba con la tensión que yo llevaba encima desde la mañana.—Diego —se presentó, extendiendo la mano—. Lucía me ha hablado de ti, dice que dejaste tu vida anterior par
Terakhir Diperbarui : 2026-09-18 Baca selengkapnya